El agua de avena aporta muchas
propiedades para la salud. Se puede ingerir y también utilizar de manera
externa para aprovechar sus increíbles beneficios para la piel. La preparación del agua de avena es sencillo,
solo tienes que diluir dos cucharadas de hojuelas de avena en un vaso de agua. Lo
tapas bien y lo dejas reposar
preferiblemente durante 12 horas. Al cabo de este tiempo, con una
cuchara remueve el sedimento de avena que se forma en el fondo del vaso y listo
ya tiene agua de avena. Si lo prepara en
la noche antes de dormir, tiene dos opciones o tomarlo en ayuna como
coadyuvante para combatir el estreñimiento y limpiar el aparato digestivo o
aplicar directamente sobre el cutis como exfoliante natural y para hidratar la
piel en casos de insolación, dermatitis y acné.
A continuación se comparten
algunos de los beneficios del agua de avena para la piel:
Hidrata: gracias a su composición
en lípidos y sustancias absorbentes de agua, el agua de avena es ideal para
evitar la deshidratación de la piel.
Desintoxica: si tiene
habitualmente espinillas, granos, barros y otras imperfecciones e impurezas de
la piel, el agua de avena es útil para ayudar a eliminarlos, reducirlos y
prevenirlos, al ser útil para controlar la producción de sebo.
Elimina células muertas: es
normal que las células muertas se acumulen en nuestra piel, de manera que al
combinarse con el exceso de sebo dan como resultado la aparición de acné,
espinillas y puntos negros.

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