La piel es un órgano que demanda protección los 365 días del año y en esta ocasión queremos compartir 10 tips para cuidar la piel de las bajas temperaturas
Por Trina Intoci Ochoa
Llega el frío y tu
piel que había estado con un aspecto graso y tostado por los cálidos días de verano
y otoño, comienza a sentirse dura y áspera. Incluso puedes llegar a sufrir el molesto “picor de invierno”, un síntoma propio de la
piel seca.
Pero ¿Por qué el frío seca la piel? Especialistas en dermatología
explican que el frío contrae los vasos capilares y esto hace que no llegue
suficiente oxigeno ni nutrientes a la dermis. A esto se suma que la epidermis
no se renueva tan rápido y en consecuencia se acumulan las células muertas.
Todo este conjunto de efectos adversos dan como resultado, una piel sensible,
seca y opaca, propensa a infecciones porque si se agrava la sequedad, la piel
puede romperse y permitir la entrada de gérmenes.
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A continuación comparto 10 tips para cuidar la piel de las
bajas temperaturas:
1.
Hidrata tu piel a diario y varias veces al día,
sobre todo si padeces trastornos como dermatitis atópica o psoriasis. Opta por
lociones y cremas nutritivas que contengan Manteca de Cacao, Manteca de Karité,
Aceite de Almendras y Rosa Mosqueta.
2.
Los cambios bruscos de temperatura aumentan el
riesgo de capilares dilatados o arañas vasculares. Es lo que ocurre al pasar
del frío de la calle, al calor de la calefacción de un espacio interior. Modera
la temperatura si el termostato depende de ti.
3.
En invierno apetece más un baño caliente, pero
el agua a altas temperaturas reseca mucho la piel. Lo recomendable es bañarse
con agua tibia.
4.
Aprovecha
el invierno para borrar las manchas de
sol y marcas de acné. Es la mejor época para hacerte los tratamientos
despigmentantes de la piel.
5.
Evita los jabones muy espumosos para lavar la
cara y el cuerpo. Escoge limpiadores sin sulfatos y con activos suavizantes. El
agua de manzanilla es excelente para limpiar el cutis y es un antiinflamatorio natural.
6.
Cuidado con el lavado de manos. El agua fría
reseca la piel. Si tienes que hacerlo de forma repetida, cada vez que acabes
aplica una crema de manos nutritiva.
7.
Protege los labios. Una de las partes del rostro
más sensibles al frío son los labios. Para evitar que se resequen hasta
romperse, aplica varias veces al día bálsamo labial para hidratarlo y cúbrelos
con una bufanda al salir de casa.
8.
Aumenta el consumo de vitamina C y antioxidantes,en frutas como la papaya y la naranja; verduras frescas como los pimientos rojos y el brócoli. Además, ingiere entre 1,5 y 2 litros de agua al día.
9.
Usa las gafas o lentes de sol también en
invierno, especialmente en zonas donde hay nieve, ya que esta refleja el 80% de
la radiación solar y afecta a la piel de alrededor de los ojos, que es
especialmente delicada.
10.
Usa protector solar de amplio espectro. Aunque en invierno y primavera no percibimos la
sensación de calor, los rayos ultravioleta e infrarrojos siguen incidiendo en
nuestra piel. En concreto, la cantidad de rayos ultravioletas, responsables de
la flacidez, la sequedad y la aparición de manchas, que llegan a la piel en
invierno es casi igual que en verano. Así que hay que aplicar el fotoprotector durante
todo el año.
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¿Qué ropa protege
mejor la piel en invierno?
Es importante que tengas en
cuenta que el roce de la ropa, sobre todo de fibras sintéticas y lana, reseca
más la piel. Los expertos aconsejan vestir de algodón. Así que si eres de piel
sensible y muy delicada, puedes usar una camiseta de algodón debajo del jersey
para proteger la dermis de los efectos indeseables de las bajas temperaturas.
¿Qué crema elijo
durante las olas de frío?
Piel normal: Leches
hidratantes con glicerina, azúcares y
urea.
Piel seca y madura: Cremas más ricas
en ingredientes nutritivos como aceites de jojoba, girasol y germen de trigo.
Piel extremadamente seca: Mantecas
corporales con textura más untuosa como mantecas de cacao y karité.
Piel atópica o reactiva: Fórmulas
especiales. Utiliza una loción con
activos calmantes como la manzanilla o el regaliz, mayor proporción de
ceramidas y ácidos grasos omega 6, que restauran la barrera cutánea.
Exfoliación,
tonificación y nutrición natural
La piel del rostro es la que más sufre durante el invierno
pues es la que está más expuesta al frío. Por ello hay que extremar los
cuidados para evitar la sequedad, capilares dilatados y el enrojecimiento.
La secreción de grasa disminuye con el frío, por eso hay queestimularla con exfoliación suave. Lo recomendable es una mascarilla de avena y miel. Aquí te cuento como prepararla y aplicarla:
Coloca en media taza de agua una cucharada de avena y déjala
reposar 12 horas. En la noche después de tomar una ducha con agua tibia, antes
de dormir, agrega al agua de avena una cucharada de miel. Cuela las hojuelas de
avena y las colocas en un plato. Lava el rostro con el agua de avena con miel y
luego aplica las hojuelas en el rostro y masajea suavemente en forma circular en
sentido contrario de las agujas del reloj. Retira las hojuelas con agua tibia y
aplica un tonificador natural libre de alcohol, recomiendo el agua de rosas o
agua termal. Acto seguido, aplica una
crema de cutis que incluya activos hidratantes como glicerina e hialurónico y
reparadores celulares como aceites vegetales y ceramidas. Lo recomendable es
usar una crema que contenga Aceite de Germen de Trigo.
Las bajas temperaturas también provocan que el agua de la
epidermis se evapore fácilmente, por lo que la piel queda áspera y tirante. Es
necesario protegerla antes de exponerla al frío y durante todo el invierno.
Puedes hidratar el cuerpo con aceite de Germen de Trigo o de Coco. Las lociones de mantecas de Cacao y de
Karité, son ideales para las zonas del cuerpo que tienden a resecarse más, como
las manos, codos, rodillas y talones. Recuerda aplicar las lociones después de
una ducha con agua tibia y cambiar la crema diaria por una más nutritiva, una
vez que entre el invierno.

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